La sensualidad, lejos de ser un instinto, es algo que se aprende , la mayoría de las veces, por imitación. Pero, para poder ser sensual necesitas estar en armonía con tu interior, tener confianza en ti misma y sentirte bien con tu forma de ser.
La sensualidad es una postura ante la vida es una forma de relacionarnos con los demás en todos los aspectos, no necesariamente buscando un encuentro sexual. Lo interesante es que cualquier persona puede ser sensual si se lo propone, lo único que necesita es tener su autoestima alta y saber expresarse a través de los sentidos de manera asertiva. Con estas dos herramientas provocarás reacciones en las personas que te rodean. Y los beneficios de ser notada son muchos: desde el gusto que puedan sentir las personas cuando están a tu lado, hasta la satisfacción de sentirte deseada por el simple hecho de saber cómo mirar o tocar a tu pareja.
martes, 2 de septiembre de 2008
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